Tecnología Educativa
Por Mari Carmen Schell / Especial El Nuevo Día
Completar un grado universitario a distancia es cada vez una opción más cercana
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No es opción para todo el mundo, pues hay que ser disciplinado, organizado, responsable, serio, maduro y diestro en el manejo de una computadora para poder hacer estudios universitarios o postgraduados a distancia, una de las tendencias más noveles en la educación.
Cada día son más las universidades que ofrecen estudios, ya sean cursos o programas completos, a distancia.
Los programas postgraduados -maestrías, doctorados o de educación continuada- son los más comunes, pero ya hay varias universidades incluyendo algunas en Puerto Rico que ofrecen estudios a distancia a nivel de bachillerato.
En línea
Sitios de información sobre programas a distancia:
www.distancelearning.com
www.collegecourses.com
www.onlineuniversities.ws
www.onlinecourses101.info
www.distance.gradschools.com
“La alternativa surgió a nivel de estudios postgraduados, pues la población interesada era una más seria y disciplinada”, explica Juan Meléndez, profesor de la Facultad de Educación de la UPR y profesor residente en Tecnología del Recinto de Río Piedras, facultad donde ya hay 4 cursos a distancia. “Representó una alternativa muy lógica pues los estudiantes interesados ya trabajan, tienen familias y no les es factible tener que visitar un salón de clases”.
¿Son Competitivos?
Los programas de estudios a distancia, que reclaman ser igual o más competitivos que los programas regulares, han ganado popularidad pues se acomodan muy bien a las necesidades de los estudiantes modernos, los cuales tienen múltiples responsabilidades. Asimismo, muchos de los que se matriculan en estos programas buscan alternativas interesantes y noveles pues alegan estar aburridos del salón de clases.
“El perfil de los estudiantes ha cambiado mucho con los años”, señala Meléndez. Por ejemplo, antes Río Piedras era un centro cultural, donde los estudiantes se matriculaban a tiempo completo y establecían su residencia cerca de la universidad.
Al no tener que visitar un salón de clases, los estudiantes a distancia pueden controlar su tiempo y estudiar a su conveniencia. Cuando se estudia en programas presenciales, los estudiantes no siempre pueden escoger el horario que les resulte más conveniente, tienen que presupuestar tiempo para llegar a la universidad, estacionar y hasta para reunirse con los profesores o con compañeros de clase para hacer algún trabajo. Un panorama más complicado que cuando se estudia a distancia.
Vital la disciplina
Si bien es una realidad que estudiar a distancia resulta superconveniente, también es cierto que hay que ser disciplinado y tener metas claras pues hay que dedicarle tiempo al curso o al programa todos los días.
Meléndez recomienda que los estudiantes les dediquen a los cursos a distancia el mismo tiempo diario que le dedicarían a un curso presencial. Si la versión presencial requiere tres horas diarias de clase eso es lo mismo que le debes dedicar todos los días al curso a distancia.
También sugiere que calcules el tiempo que te tomaría llegar a la universidad y estacionar, y se lo añadas al periodo de estudio que le dedicarás al curso a la distancia.
Frances Rovira, vicepresidente de Rovira Foods, y quien estudió su maestría en negocios en el Instituto de Empresa de España en un programa a distancia, advierte que la experiencia de estudiar a distancia es “intensa” y al igual que Meléndez recomienda dedicarles tiempo a los cursos todos los días para que el material no se acumule y poder mantenerse en el programa.
Por lo general, los programas y cursos a distancia tienen una sesión introductoria donde los profesores les advierten a los estudiantes cuán disciplinados y organizados tienen que ser para poder mantenerse en el programa.
De hecho, Meléndez les indica que tienen que estar dispuestos a asumir responsabilidad de su propia educación pues cuando se estudia a distancia los profesores no están detrás del estudiante para verificar si hicieron el trabajo o no. “Estos programas son más cercanos a lo que pasa en la vida real”.